SEPTIEMBRE. LOS MARX
Los hermanos Marx, el virus de la risa Los hermanos Marx siempre quieren coger el teléfono, siempre persiguen chicas, siempre fastidian a los poderosos. Si en realidad tienen un sentido, es el de ser unos auténticos saboteadores de la propia ficción, tal vez los primeros destructores -a lo grande- de eso llamado espectáculo. Se boicotean a sí mismos y a los demás, hilando el lenguaje de una manera que se hace incomprensible, cíclico, desmesurado. Las palabras ya no sirven para comunicar sino para provocar y sobornar a la razón. No hay escapatoria; de antemano, todo está perdido. La promesa es la siguiente: todo acabará siendo un desastre. Reinventan las canciones, escriben con plumas de faisán y roban obras de arte para hacer avanzar a la trama. Son unos anticuados pero a la vez, son postmodernos, frívolos, cínicos. Todos nacieron en el siglo XIX y juntos anunciaron el siglo del humor, de la barbarie, del absurdo, ¿qué fue si no el siglo XX? Actuaban como dibujos animados pe...